Conversores
Conversor de unidades
Convierte peso, longitud y temperatura entre los sistemas métrico, imperial y anglosajón, en tiempo real.
Cómo funciona en 3 pasos
Elige la magnitud
Peso, longitud o temperatura.
Selecciona las unidades
La unidad de origen y la unidad a la que quieres convertir.
Lee el resultado en tiempo real
El resultado se actualiza automáticamente mientras escribes.
Cómo convertir entre sistemas de unidades
Convertir entre sistemas de unidades es una necesidad habitual: recetas de cocina en libras y onzas, la altura de alguien en pies y pulgadas, la temperatura de un viaje en grados Fahrenheit, o el peso de un paquete en kilos frente a libras. Este conversor cubre las tres magnitudes más consultadas —peso, longitud y temperatura— con las unidades más comunes de cada una, y calcula el resultado en tiempo real mientras escribes.
Las conversiones de peso (kilogramos, gramos, libras, onzas) y longitud (metros, centímetros, kilómetros, millas, pies, pulgadas) son conversiones lineales: basta con multiplicar el valor por un factor fijo para pasar de una unidad a otra. Por ejemplo, un kilogramo equivale siempre a 2,20462 libras, sea cual sea la cantidad. La temperatura es distinta: no es una simple multiplicación, sino una fórmula con un desplazamiento (lo que en matemáticas se llama una transformación afín). Pasar de Celsius a Fahrenheit implica multiplicar por 9/5 y sumar 32; pasar a Kelvin implica sumar 273,15. Por eso los errores más habituales al convertir temperaturas ocurren cuando alguien intenta aplicar un simple factor multiplicativo en lugar de la fórmula completa.
Esta herramienta hace automáticamente el cálculo correcto para cada magnitud: solo tienes que elegir la categoría, las unidades de origen y destino, e introducir el valor. El botón de intercambio te permite invertir rápidamente el sentido de la conversión sin tener que volver a seleccionar las unidades desde cero.
Es útil para cocinar con recetas extranjeras (onzas y libras son habituales en libros de cocina anglosajones), para entender especificaciones técnicas de productos importados, para preparar un viaje a un país que usa el sistema imperial (Estados Unidos, en gran medida, sigue usando millas, libras y Fahrenheit), o simplemente para resolver conversiones rápidas del día a día sin tener que hacer cuentas a mano. Los factores de conversión utilizados son los estándares internacionales, por lo que el resultado es preciso dentro de los decimales mostrados.